Escribe a quienes esperan tu mensaje.
Utiliza el correo para comunicaciones legítimas de cuenta e interacciones basadas en permiso. Cuando se requiera consentimiento, recógelo expresamente y conserva un registro adecuado.
No utilices listas compradas, alquiladas o extraídas sin permiso. Mantén los contactos actualizados y respeta las solicitudes para dejar de recibir una categoría de comunicaciones.
Utiliza un remitente autorizado y un dominio configurado.
Envía únicamente desde direcciones autorizadas para tu cuenta. Un nombre consistente y una firma clara ayudan a reconocer el origen.
Los administradores del dominio deben configurar y mantener SPF, DKIM y DMARC con su proveedor. Estos controles ayudan a validar la identidad y reducir suplantaciones; una interfaz de correo por sí sola no configura el DNS de todos los dominios.
Presta atención a las señales de entrega.
Revisa fallos y quejas, corrige direcciones inválidas y detén envíos repetidos no deseados. Comunica indicios de acceso comprometido en lugar de continuar con un patrón sospechoso.
Proveedores y destinatarios aplican sus propios límites y filtros. La autenticación y las buenas prácticas ayudan a la entrega, pero no garantizan llegar a Recibidos ni la aceptación de cada mensaje.
Respeta preferencias y comunica problemas.
Cuando corresponda, incluye un mecanismo claro de baja y atiende las solicitudes con prontitud. El remitente sigue siendo responsable de cumplir los requisitos aplicables a su comunicación.
Para consultas sobre envío desde Evolena, escribe a [email protected]. Comunica spam, phishing o posibles abusos a [email protected] con las cabeceras y fechas pertinentes.